Extracto del libro

No voy a ocultar mi admiración, más bien autentica pasión por los camachuelos. Son muchas las especies a las que les denominamos con este nombre, todas passeriformes de la familia de los Fringílidos y cuatro de la familia Emberizidae, que también son conocidas, al menos en francés e inglés, como camachuelos (bouvreuil, bullfinch), de varios géneros distintos. Casi todas ellas tienen en común, el tratarse de pájaros robustos y de vivos colores. El género más numeroso es el de los Carpodacus con 21 especies; el que nos ocupa ahora es el género Rhodopechys con sólo 4 especies.


Cuando observé por primera vez a este pájaro en un importador, no me pude resistir a comprar uno, a pesar de que los dos únicos ejemplares que tenía, estaban impresentables. A uno le faltaba una pata y el otro, el que compré, estaba cojo debido ha haber tenido una lesión en la articulación y haberle unido mal.

Fue varios años después, cuando tuve ocasión de comprar dos parejas a un importador de Santander o al menos eso creía yo; lo cierto es que este importador, parece que no sabia distinguir los sexos, recibí cuatro hembras. Por fortuna en otro importador, esta vez de Murcia, pude adquirir dos machos.


Llegada la época de cría, puse dos hembras con cada macho y los instalé en sendos jaulones. Aunque hubo varios intentos por parte de una de las hembras de realizar el nido, lo cierto es que nunca lo acabó y no vi en esa temporada ni un solo huevo. Sería a la temporada siguiente, cuando conseguí que una pareja me criase y sorprendentemente en jaula. A finales del mes de marzo, observo a una de las hembras dar vivas muestras de querer criar, pero su macho no mostraba interés por ella. Posiblemente aun no había entrado en celo, lo que se transformaba también en rechazo por parte de ella, cada vez que este se le acercaba.


Conforme iban pasando los días, la hembra mostraba más su deseo de criar, llamando incesantemente al macho. Era el otro macho, colocado en una jaula en frente, el que le respondía y también cada vez con mayor intensidad. Opté por dejar a esta hembra en la jaula, quitarle el macho y la otra hembra e introducirle el macho de la jaula de en frente. Fue muy bien recibido y al cabo de una semana, ya habían hecho el nido y la hembra empezaba a realizar la puesta. Incubó con normalidad, pero a pesar de cebar a las crías estas murieron, a la siguiente nidada fue una canaria la que me crió los dos primeros ejemplares de esta especie que obtuve en cautividad, ahora suelen sacarlos sus padres.


Descripción.

De tamaño entre 14 y 15 cm. generalmente su color está entre el marrón y el beige, tiene el pico negro, las alas también negras, con amplia franja alar blanca y rosa, la cola negra con ribetes blancos y las patas negras. Los sexos se diferencian, por el mayor y más intenso colorido del blanco y rosa en las alas de los machos, por tener estos, bridas negras, algo de negro en la frente , en el mentón y por tener las hembras las remeras secundarias marrones, mientras que en los machos son negras.


Los jóvenes inmaturos, se parecen a las hembras, si bien estos tienen el pico color carne.


El camachuelo de Liechtenstein, en libertad habita zonas áridas y semidesiertas, planicies secas con poca vegetación y árboles dispersos. Se distribuye por el sureste de Turquía, Siria, Israel, Jordania, Irán, Afganistán, Turkestán, China, Tibet, Mongolia y Rusia.


De temperamento tranquilo y sociable, suele tolerar bien a otras especies, tanto en jaula como en pajarera, incluso en época de cría. En las pruebas que yo he realizado, introduciéndolos juntos con otra pareja diferente, en pajarera de 2 metros de alto por 1 metro de fondo y 1 metro de ancho. En un primer caso, con una pareja de camachuelos mejicanos, las dos parejas hicieron nido y criaron bien a los pichones. Los nidos los situaron, uno a cada extremo de la pajarera, lo más separados posible. Las dos parejas mostraron cierta territorialidad, no permitiendo que ningún miembro de la otra pareja, se acercase a su nido y teniendo ciertas escaramuzas a la hora de alimentarse. En ningún caso mostraron la estricta territorialidad y agresividad, que muestran otros Fringílidos.


En otra ocasión, puestos juntos con una pareja de verdecillos, solo se reprodujeron los camachuelos de Liechtenstein, supongo que la diferencia de tamaño intimidaba mucho a los verdecillos, que se limitaron siempre a huir y esquivarlos.


Reproducción y alimentación.

En libertad, cría en las zonas áridas y semidesérticas que habita, en árboles, arbustos y matorrales. En zonas de ausencia de arbolado y matorral, es capaz de criar entre las piedras situándolo bien oculto. En los árboles, arbustos y matorrales, sitúa el nido por lo general a poca altura, también bien oculto entre el follaje. Por ello en cautividad, es importante que les pongamos las nideras bien ocultas, con plantas artificiales o naturales.


A mi se me reproducen bien en las pajareras mencionadas anteriormente, en jaulones y también en jaula, en esta última les cuesta un poco más decidirse, sobre todo la primera vez. Son buenos cebadores, sacando bien nidadas de 2, 3 y hasta 4 pichones.


La alimentación del camachuelo de Liechtenstein es típicamente granívora, aunque al parecer come también algo de insectos y larvas, sobre todo en época de cría. En cautividad se mantienen bien con la mixtura, complementada con una buena pasta de cría. Sienten autentica predilección por los cañamones.


En el periodo reproductivo les resulta necesario, una buena pasta de cría permanentemente, además de fruta y verdura, para la ceba de los pichones. Yo utilizo pasta casera realizada por mi, a la que le añado el germinado, algunas vitaminas como meritene o gevral en polvo, pipa pelada cruda y molida y cañamones, también molidos. Ceban en general bien con este preparado, pero como he mencionado sienten autentica predilección por los cañamones, por lo que ya desde muy pequeños, ceban a los pichones con este grano, de ahí la necesidad de ponerlos molidos. A partir de la semana de vida de los pichones, ya no resulta tan necesario molerlos, se los pondremos en abundancia y observaremos que los ceban masivamente con ellos.


Posiblemente si les ponemos alimento vivo, también les vaya muy bien para la alimentación de los pichones, como gusanos de harina pequeños, búfalo, pinki, etc. pero no resulta imprescindible, puesto que yo no les pongo y me sacan bien las nidadas con la alimentación descrita.


Si todo va bien, a los 6 – 7 días anillaremos a los pichones y entre los 12 - 14 días abandonarán el nido. Una vez que observemos que los pichones se alimentan por si mismos, podemos proceder a separarlos de los padres. No debemos precipitarnos, es habitual por parte de criadores de otras especies, separar a los pichones a los 33 días de edad. Los pichones de esta especie, son muy reacios a alimentarse por si solos e incluso siguen reclamando alimento de sus padres, siendo ya capaces de alimentarse por si mismos, si dudamos mejor no los separaremos. Hasta que no nazca la siguiente nidada, no hay problema de mantenerlos con los padres, si el jaulón o pajarera es lo suficiente espacioso, los podemos dejar también. Yo, en varias ocasiones, he dejado dos nidadas en mis pajareras, sin que haya surgido el más mínimo problema de convivencia, incluso he observado que cuando los pichones de la segunda nidada, abandonan el nido y piden comida insistentemente a sus padres, alguno de sus hermanos de la anterior nidada, también los ceba o realiza intentos de hacerlo.


Fuera de la época reproductiva, en reposo e incluso cuando no tengan pichones para cebar, les recortaremos un poco los cañamones, pues se corre el riesgo de que engorden en exceso y aunque a la hembra, le pueden ir bien para la realización de la puesta, para el macho pueden resultar nefastos, ya que al engordar mucho no fecundará a la hembra.


Salud

El camachuelo de Liechtenstein es un pájaro bastante fuerte y resistente, procediendo de zonas cálidas, soporta bien las altas temperaturas y también el frío. Como con todas las especies, hemos de observar su estado parasitario, externo por el ácaro rojo, ácaro de la pluma y similares e interno, enferma con cierta facilidad de coccidios y nematodos. De las enfermedades más habituales, que proliferan en verano (salmonelas, colibacilos, etc.), no parece ser muy sensible o al menos a mi no se me había dado ningún caso, sin embargo este año, en verano, perdí varias nidadas a los tres y cuatro días de nacer, estando bien cebados. Por fortuna el veterinario encontró el problema, al parecer se trataba de este tipo de bacteria: bacterias gran negativas, producidas por el calor y más posiblemente por el alto grado de humedad ambiental, tan frecuente en esta zona mediterránea, la cual no debe ser habitual en su hábitat natural, que posiblemente es más seco.


Hibridación.

Tratándose de un pájaro robusto, de bonitos colores y con una extraordinaria franja alar. Se presta muy bien para la obtención de híbridos de concurso de singular belleza. Podemos hibridarlo con pájaros, similares a él en robustez: la mayoría de los camachuelos y picogordos, con franja alar o sin ella y también con especies más finas, de vivos, bonitos colores y con franja alar, es el caso de la mayoría de las especies del género carduelis.


Hace unos años conseguí su hibridación con el camachuelo común. Su apareamiento me resultó relativamente fácil, pues el canto de este camachuelo es similar al del camachuelo común. De tres nidadas, solo en dos de ellas hubo huevos fecundados, en una los dos huevos que había fecundados no eclosionaron, en la siguiente nacieron dos pichones, que mató el macho al segundo día de nacer.


El camachuelo de Liechtenstein o desertícola, no es el camachuelo de alas rosas.


Obligado me resulta mencionar aquí al camachuelo de alas rosas (Rhodopechys sanguínea), la mayoría de los aficionados confunden al camachuelo de Liechtenstein o desertícola (Rhodopechys obsoleta), con este otro camachuelo del mismo género. El camachuelo de alas rosas (Rhodopechys sanguínea), es más robusto, de color marrón más oscuro con estrías, con el pecho blanco rosado, el casquete negro, el pico amarillo y tiene más rosa en la franja alar.


Espero que las fotos de ambas especies, ayuden a aclarar las dudas a todos los aficionados.